
Vision Automotriz/Redacción
Renault acaba de presentar su primer vehículo movido por hidrógeno. Es un Mégane Scénic y su desarrollo ha costado ‘sólo’ 3,5 millones de euros y 14 meses para poder ser conducido como un vehículo cualquiera.
Esas cifras, que parecen elevadas, son en realidad todo un logro obtenido gracias a las sinergias establecidas entre Nissan y Renault. Además, para la alianza franco-nipona, esta exitosa primera transferencia de tecnologías desde su fusión ha mostrado que sus trabajos conjuntos pueden ser mucho más baratos y eficaces de lo previsto.

Propulsado por un motor eléctrico al que le proporciona la energía una célula de combustible apoyada por una batería de ion-litio, este Scénic es tanto exterior como interiormente igual que otro cualquiera.
La habitabilidad interior no se ve reducida y al conducirlo sólo llaman la atención dos cosas: la primera que no sabes si está encendido o no porque su motor no hace ningún ruido, tan sólo, ya en marcha, los aerodinámicos y de rodadura; la segunda que por su escape sólo sale vapor de agua.
El combustible son 3,5 kg de hidrógeno a 360 bares de presión, que le dan una autonomía de 350 km, es decir, 100 km por kilo. Teniendo en cuenta que el kilo de hidrógeno viene a costar entre ocho y 12 euros, un coste ‘competitivo’ frente a los combustibles tradicionales.
Su talón de Aquiles es la batería, muy cara y cuya producción en serie es aún lejana en el tiempo. De no ser por ella y la falta de puntos de repostaje de hidrógeno, en Renault aseguran que podrían poner en la calle pequeñas producciones en un plazo muy breve de tiempo.

Así que la alianza Renault-Nissan (los nipones presentarán su coche de hidrógeno que será un Tiida o un Almera Tino el mes que viene) se ha propuesto llegar con él a la producción en 2011.
Nuevo motor de baja cilindrada
Mientras eso llega, Renault aporta para un ejemplo de «downsizing» de motores, su TCe 130, que será fabricado en Valladolid y montado en toda la nueva gama Mégane en Palencia para comercializarse a partir de 2009.
La meta es reducir cilindrada (16 válvulas y sólo 1.4 litros) pero manteniendo el comportamiento y las prestaciones de uno mayor (130 Hp) gracias a la inclusión de un turbo de baja inercia.
Renault Scénic de hidrógeno
Innovaciones técnicas que aporta es un cárter de aluminio (cuya reducción de peso se cifra en 6,5 kg) y el movimiento en espiral que imprime al combustible para que se queme menos y de forma más limpia.

Y hablando de limpieza, la marca del rombo también presentó un novedoso filtro de partículas que transforma el óxido nitroso o NOx, muy perjudicial para la salud, en el inocuo nitrógeno tan presente en la naturaleza gracias a un compuesto de metales preciosos llamado varium, encargado de atrapar las nocivas partículas.Fuente Vision Automotriz http://www.visionautomotriz.com








